mayo 02, 2004
Instauración democrática sin rumbo
Instauración democrática sin rumbo
Coexisten en nuestro país una débil destitución autoritaria y una débil reforma institucional y normativa, que teóricamente colocan a nuestro país en el peor de los casilleros posibles, que supone enormes riesgos de involución, de peligro para la gobernabilidad y la continuidad; y por eso muchas veces da la idea de que la transición no ha terminado
(2004-05-02)
http://www.lacritica.com.mx/index.php?option=content&task=view&id=24&Itemid=32
El proceso de instauración democrática en que se encuentra el país tras haber arribado a la transición a la democracia el 2 de julio de 2000, se encuentra débil y sin rumbo porque ninguno de los actores políticos, sociales y económicos ha estado a la altura de las expectativas, expresa el analista César Cansino, quien advierte del momento en que nos encontramos, con una situación ambigua, de enormes riesgos a la gobernabilidad y a la continuidad, que deben evitarse en la medida de lo posible antes del surgimiento de situaciones que amenacen el orden institucional, y la única oportunidad de hacerlo es avanzar de manera decisiva en las reformas del Estado.
Haber llegado a la alternancia sin acuerdos que dieran lugar al nuevo diseño institucional y la apertura poco a poco, permitió al Partido Revolucionario Institucional (PRI), como brazo político del viejo régimen, continuar siendo un actor relevante. Además, el presidente no tuvo la capacidad, los operadores políticos, ni la voluntad para enfrentar la que iba a ser la gran contribución de su gobierno a la democracia del país.
De igual forma, los partidos políticos tampoco han estado interesados en aterrizar la instauración democrática porque ya están apostando al 2006, a la recomposición de fuerzas, donde lo más importante para algunos es que se debiliten el foxismo y el panismo, y que de ese desgaste ellos puedan asumir una posición electoral relevante, cálculos en los cuales han supeditado los intereses de la nación a sus propios intereses electoreros partidistas.
Director del Centro de Estudios de Política Comparada, AC, y de la revista especializada Metapolítica, además de analista en diversas publicaciones y catedrático en distintas universidades, el doctor Cansino realiza una fuerte crítica a los partidos políticos:
“Aunque suene a frase hecha, han antepuesto sus intereses particulares específicos a los intereses de la nación; hoy existe un Congreso compuesto por bancadas partidistas absolutamente desprestigiadas por la sociedad, hablar del Congreso es hablar de una caterva de políticos flojos que no hacen su trabajo, que no aprueban leyes, corruptos e interesados solamente en sus capillas. Esta percepción no está alejada de la realidad, porque si vemos resultados concretos, no se puede decir que han avanzado en la Reforma del Estado o en reformas estructurales”.
Transición e instauración
Para Cansino la transición terminó el 2 de julio, “por la sencilla razón de que por la vía de la alternancia quedaron atrás los rasgos que caracterizaron a una forma de dominación política durante 71 años, como fue el presidencialismo sin contrapesos, en el vértice de una estructura de poder donde había un sistema clientelar y corporativo”. Esos rasgos, dice, ya no existen. En su lugar “se ha creado otra cosa que quizá no ha terminado de cuajar” pero que, en todo caso, nos permite hacer un parteaguas.
La otra es la figura del partido hegemónico, que era más un instrumento del Estado para reproducir a una clase política que fincaba su dominación con una legitimación desde lo alto. Y no es que ya no exista el PRI, pero ya no existe como partido hegemónico.
De esta manera, lo que sigue es otro proceso con su propia lógica y dinámica, pero que por las características de la transición podría durar otros 20 años. A esta etapa se le llama Instauración Democrática y se compone de dos etapas y dos procesos distintos.
Cansino destaca que una es la destitución autoritaria, que significa la destitución del viejo orden en un proceso durante el cual se derogan aquellas leyes claramente antidemocráticas generadas para favorecer a una clase política, y que en el imaginario social es reprobado y repudiado como algo al que no se debe retornar.
Luego viene la instauración democrática como siguiente etapa y corresponde al rediseño institucional y normativo del nuevo régimen. O lo que es lo mismo, a la reforma del Estado, por la cual han pasado por lo menos 34 transiciones a la democracia exitosas desde los años 70.
Tal rediseño institucional, de acuerdo con la Comisión de Estudios para la Reforma del Estado convocada por el presidente Vicente Fox y dada a conocer el 5 de febrero de 2001, implicaba ocho grandes reformas institucionales con asuntos como equilibrio de poderes, federalismo, derechos humanos, competencias de los poderes políticos y otras.
“La tesis que sostuvimos en esa época era que esas ocho grandes reformas, si se atacaban de manera decidida podían generar el efecto de cascada para tocar otros aspectos, porque al final, aunque suene fuerte, se mostró la necesidad de transformar, de reformar el 90% de los artículos de la Constitución, pero que ni siquiera se le llamó nueva Constitución por las suspicacias que genera; entonces se habló de una reforma integral”.
Sin embargo, “la destitución autoritaria no ha prosperado porque, a diferencia de otras naciones, se confunde lo viejo con lo nuevo, no se puede hacer un parteaguas como en las transiciones de dictaduras militares”.
Las leyes que tenemos y las instituciones que de ellas emanaban fueron diseñadas para los fines de un régimen no democrático; de ahí que cuando uno observa cualquier ley, observa inmediatamente sus oscuridades, sus ambigüedades y ve que no pueden albergar de manera virtuosa los nuevos valores, expectativas y prácticas democráticas que surgen como resultado de la alternancia.
¿Por qué no ha prosperado?
Desde el eje de la transición que fue la reforma electoral para que los votos contaran, los actores políticos dijeron que era necesaria la reforma del Estado y que el país debía avanzar en el plano institucional. Pero llegado el momento, la instauración se trabó porque “ninguno de los actores políticos, y me atrevería a decir sociales, económicos, ha estado a la altura de las expectativas. El Presidente de la República efectivamente asumió su compromiso para la reforma del Estado muy temprano en su gestión, pero después se desinfló; no tuvo la capacidad, los operadores políticos, ni la voluntad para enfrentar ésta que iba a ser la gran contribución de su gobierno”, porque “en sus cálculos políticos privilegió lo inmediato, como eran las reformas estructurales, a lo urgente”.
Y los partidos no están interesados “porque ya están apostándole al 2006”.
La diferencia de México con otras transiciones es porque aquéllas se dieron por acuerdos políticos previos a las primeras elecciones libres y correctas que involucraron de manera incluyente a todas las fuerzas políticas, desde aquellos que buscaban preservar al régimen, y dependiendo de la magnitud de la crisis del viejo orden autoritario, los que querían amnistía por los crímenes cometidos, y los que pugnaban por un cambio.
Pero en México la naturaleza de nuestra transición fue diferente, de liberalización política. “La élite gobernante nunca cedió a la oposición la pelota, siempre la tuvo en su cancha; el régimen decía lo que había de reformarse y cómo hacerlo; es decir, no se partió de un acuerdo básico”.
Riesgos presentes
A lo largo de las instauraciones democráticas, recuerda César Cansino en su oficina del Centro de Estudios de Política Comparada, hubo instauraciones democráticas donde la destitución fue débil, pero la reforma del Estado fuerte, o viceversa, donde la reforma del Estado fue débil pero la destitución autoritaria, muy fuerte. Esto significó poner diques al pasado.
Pero también hubo casos donde la destitución autoritaria, como la reforma del Estado, fue muy fuerte, porque la gente ya no quería regresar al pasado; se involucraron todos los actores políticos y se hizo tabla rasa respecto al pasado en materia de leyes constitucionales. Entonces ahí se puede hablar de consolidación de la democracia.
En el caso de México “también se han explotado caracterizaciones muy arbitrarias usadas por mucha gente como: ‘Hay que consolidar la democracia’... Pero primero hay que instaurar la democracia; se consolida únicamente aquello que está instaurado”.
Sin embargo, el grave problema en la instauración mexicana es que coexisten “una débil destitución autoritaria y una débil reforma institucional y normativa, que teóricamente hablando colocan a nuestro país en el peor de los casilleros posibles (...) está en el extremo, en una fase de instauración débil que supone enormes riesgos de involución, de peligro para la gobernabilidad y la continuidad; y por eso muchas veces da la idea de que la transición no ha terminado”.
Ante este panorama y para tratar de evitar en la medida de lo posible que surjan situaciones generadoras de una enorme carga de inestabilidad y de ingobernabilidad que amenacen el orden institucional, la única oportunidad es avanzar de manera decisiva en las reformas del Estado, afirma Cansino.
Y advierte que vuelve al tema “porque parece un círculo vicioso, pero no hay más. Cuando vemos actos de corrupción en espacio triple A de televisión y a todo color, más allá de personalizar por qué, quién, y cuáles son todas las piezas del rompecabezas que los explican, o cuando vemos situaciones como la del atentado o autoatentado que pone en duda al gobernador de Oaxaca, vemos que tenemos un sistema normativo, un arreglo institucional que históricamente ha sido muy permisivo con las autoridades; que no existe un sistema de procuración de justicia que nos permita tener absoluta seguridad de que se van a castigar los actos de corrupción de cuello blanco; hay normas muy oscuras en la legislación que permiten la impunidad, evadir la ley, interpretaciones subjetivas de la ley”.
Divorcio política-sociedad
Otro riesgo es lo que puede pasar en lo inmediato ante una clase política permanentemente exhibida en sus contradicciones, en sus actos delictivos, en sus golpes bajos, en sus desmanes y corruptelas. Sin opciones percibidas socialmente como viables para ser apoyadas, el signo evidente, inmediato, sería una abstención creciente, como señal de un divorcio, de un alejamiento entre la clase política y la sociedad.
Pero el “verdadero riesgo es cuando por la vía electoral uno empieza a ver focos rojos, cuando la gente ya no vota porque todos son iguales, corruptos; entonces desciende considerablemente el apoyo y la legitimación por la vía del sufragio. Se configura en su lugar una democracia insustentable, alejada totalmente de los intereses de la ciudadanía, lo cual lleva también a una situación patológica”.
Cansino explica que si la clase política es la primera en violar la ley, la ciudadanía a su vez comienza a actuar al margen de las instituciones porque no encuentra en ellas ni el cobijo ni el interés, ni la representación de sus demandas y sus exigencias; empieza a hacer justicia por su propia mano, como sucede en las comunidades indígenas o sacando los machetes para presionar a las autoridades. “Se desborda cualquier tipo de normatividad, de orden institucional para obtener fines; ése es el riesgo que visualizo, de ahí que las mafias políticas, las camarillas, las inercias autoritarias del pasado, los intereses de capilla, todo eso puede confluir en el mismo escenario en caso de una gran abstención”.
De ahí la necesidad de cambiar algo, de avanzar efectivamente en las reformas, porque de otra manera profundizará una crisis política; una democracia donde la gente no vota es una señal de crisis que reproduce situaciones muy delicadas y controversiales en la propia clase política. Entonces, “creo que sería riesgo seguir permaneciendo en una situación que no afronte de manera decisiva la cuestión de la reforma del Estado”.
Construir nuevo referente
El doctor en teoría política expresa que éste es un buen punto para reconocer un antes y un después. Es decir, las leyes en los regímenes autoritarios son deliberadamente ambiguas, por la sencilla razón de que la ambigüedad permite a la autoridad tomar interpretaciones y hacerlas suyas de acuerdo a su conveniencia.
En cambio, las leyes en un régimen democrático no admiten ambigüedad. Deben ser perfectamente claras en sus sanciones, en sus exigencias, en las obligaciones, en sus preceptos, en todos los sentidos, ya que mientras haya ambigüedades “existirá la posibilidad de que se refugien en ellas los fantasmas del autoritarismo, y que se generen situaciones como las que permanentemente estamos viviendo”.
Sin embargo, Cansino destaca que si en los tres años que llevamos de alternancia podemos ver infinidad de situaciones anómalas, éstas tienen que ver precisamente con la pervivencia de un entramado normativo que no funciona, inadecuado a la lógica propia de un régimen democrático, debido principalmente a que existen al respecto muchas confusiones.
Muchos se oponen a una reforma del Estado, dice, porque en México no hemos tenido otro referente histórico qué anteponer. “Hemos vivido en un régimen autoritario, ambiguo: democrático en la forma y autoritario en los hechos; una democracia de fachada, dirán unos; una dictadura perfecta, dirán otros, pero en todo caso eso fue el referente que construimos históricamente y nos resulta muy difícil anteponer otro”.
Por este motivo considera que ya es tiempo de hacer otro referente, “ya es tiempo de pensar en una lógica claramente democrática que no admita ambigüedades de este tipo”.
abril 25, 2004
En busca de la transición perdida
Insistente, desde su paso por El Colegio de México, sobre la necesidad de diseñar un esquema de democratización política y social que dé al país márgenes institucionales frente a las tentaciones mesiánicas, autoritarias y de grupo, Camacho Solís explica en entrevista con La Crítica que se “debe empezar por lo que hoy es urgente: legitimar a la política”.
De ahí la importancia de la reforma electoral en la etapa que vivimos. “La anterior fue para contar los votos, ésta es para que el dinero que entra se cuente y para que el dinero sucio no entre a la política”, explica, pues si no limpiamos esta parte, “por más reformas que hagamos, de qué nos sirve cambiar los equilibrios institucionales si los dueños de la política son grandes empresarios, empresas transnacionales o peor aún, el crimen organizado”.
El diputado federal por el Partido de la Revolución Democrática destaca que el actual arreglo institucional “no es el que necesita el país para su mejor gobierno; es decir, las instituciones del antiguo régimen no están funcionando de acuerdo con la nueva pluralidad”, porque “no hubo la capacidad de parte del gobierno y las distintas fuerzas políticas par aprovechar el momento de la alternancia y convertirlo en el momento del rediseño de un nuevo régimen, de un nuevo arreglo, de nuevos equilibrios entre las instituciones del país”.
Atorón por falta de lucidez
–¿La transición mexicana está extraviada, estancada o simplemente no inició?
–No deberíamos meternos en un debate semántico. Hay quien dice que la transición ya acabó; hay quien considera que ni siquiera ha ocurrido. Pero si decimos que ocurrió una alternancia en 2000, nadie va a dudarlo. Con el paso del tiempo, incluso mucha gente que daba como acabada la transición concluirá que el arreglo institucional en el país no es hoy el que se necesita para su mejor gobierno. Es decir, las instituciones del antiguo régimen no funcionan de acuerdo con la nueva pluralidad, ni para dar los mejores resultados respecto a las demandas de la sociedad al nuevo régimen. Entonces diría: se terminó una etapa del régimen político del siglo XX el día de la elección de Vicente Fox y no hubo la capacidad política de parte del gobierno y las distintas fuerzas políticas para aprovechar el momento de la alternancia y convertirlo en el momento del rediseño de un nuevo régimen político, de un nuevo arreglo, de unos nuevos equilibrios entre las instituciones políticas del país.
–El momento en México es especial, porque en otras transiciones todos los actores se ponen de acuerdo, pero en la nuestra nadie quiere hacerlo y la obstaculizan, incluso.
–Fueron las características propias de la transición mexicana, aquí no había una dictadura como en otros países, había un régimen autoritario y quienes estaban al frente del gobierno fueron soltando los cambios a cuentagotas; realmente sólo cuando fue estrictamente necesario. Eso hizo que la transición fuera larga y errática, y en el momento en que pierde el régimen anterior, o que pierde el PRI en las elecciones del 2000, tampoco hubo lucidez del ex presidente Ernesto Zedillo para sentar a las partes antes de entregar el gobierno y hacer un pacto que hubiera sido muy conveniente para el país. Por su parte, el presidente Vicente Fox no dio la importancia debida al tema de la reforma del Estado, se concentró en sus viajes internacionales, metió otras iniciativas, se obcecó en que lo más importante era hacer la reforma eléctrica, y todo esto hizo que se perdiera también la oportunidad no sólo de la salida del antiguo régimen –las transiciones siempre se hacen con acuerdos con el antiguo régimen–, sino también de la entrada del nuevo gobierno, y ahí es donde nos quedamos todos atorados.
–¿Un atorón peligroso por las circunstancias del país?, se cuestiona a Manuel Camacho.
–Sin duda. Ahora la pregunta no es sólo qué pasó, sino cómo podemos en estas circunstancias resolver el problema si concluimos que es completamente necesaria la reforma del Estado. Yo creo que es vital. Sin reforma del Estado, sin reglas para empezar a ir a la competencia del 2006 se va a perder incluso la estabilidad de la política y la economía.
–Usted ha hablado de un nuevo pacto social, ¿por dónde tiene que comenzar ese nuevo pacto?
–Diría que debe empezar por la política, y tiene que empezar por lo hoy urgente, que es legitimar a la política; de ahí la importancia en este momento de la reforma electoral. La anterior fue para que se contaran los votos, ésta es para que el dinero que entre se cuente y para que el dinero sucio no entre a la política; si no limpiamos esta parte, por más que hagamos reformas de qué nos sirve cambiar los equilibrios institucionales si los dueños de la política son grandes empresarios, empresas transnacionales o, peor aún, el crimen organizado. Entonces no vamos a resolver nada, estaremos haciendo una especie de ingeniería simbólica y no una transformación verdadera de las instituciones.
Tres pasos
Por ello, Camacho Solís propone una verdadera transformación de las instituciones en tres pasos: 1) un verdadero control social del poder con los equilibrios que se establecen en la separación de poderes; 2) la representación plural del país por un poder legítimo; y 3) que el gobierno resultante sea más efectivo, “porque el fin de la política no son nada más los equilibrios dentro del sistema sino dar resultados a la sociedad, y para eso tienen que funcionar las instituciones”, porque de lo contrario “terminaremos teniendo elecciones limpias y a lo mejor ya mucho más controladas si se aprueba la reforma electoral, pero un gobierno muy ineficaz respecto a los enormes reclamos acumulados que hay de parte de los ciudadanos”.
–El papel de la sociedad es muy importante. Jugó, luchó al parejo de los partidos políticos de oposición para tratar de desmantelar al aparato de Estado, pero cuando llegó el 2 de julio de 2000 pareció decir a los partidos: “ya tenemos alternancia, ahora ustedes aterricen el cambio”. Dejó su activismo y dejó que el vacío lo llenaran nuevamente los grupos de poder en los partidos.
–No creo que la sociedad civil por sí misma pueda hacer todo, porque francamente no tiene los niveles de coordinación, no puede desarrollar estrategias suficientemente amplias. Los ciudadanos organizados pueden presionar para que haya elecciones limpias, pueden señalar a la corrupción, pero no van a poder hacer los acuerdos que se necesitan para reformar las leyes de la Constitución, para dar las garantías debidas. No se puede suponer que la sociedad civil va a ocupar el lugar de las instituciones del gobierno, de los partidos políticos, de los congresos, pensar eso es demagógico. Pero también pensar que las instituciones pueden ser legítimas y eficaces sin tener la confianza de la sociedad, también es el otro extremo que no funciona.
Para Manuel Camacho “no es necesario sustituir a la sociedad, sino lograr que de nuevo se interese por la política, que influya, que critique, que se organice, que presione, pero que esto se traduzca en cambios institucionales, porque si no genera un gran espectáculo mediático, o algo muy atractivo en donde mucha gente se compromete de corazón con una causa, pero después todo eso se diluye porque no se traduce en ningún cambio duradero”.
–Sólo los cambios en las instituciones. De ahí la importancia de la reforma electoral que hemos planteado, de la transparencia con la que deben conducirse los partidos; es decir, que no se vuelvan cotos cerrados de las burocracias, sino se conviertan en organismos con representación de los ciudadanos y que si se alejan de eso paguen un costo.
Reformas impostergables
–Con la reforma electoral vienen aparejadas otras, consideradas como necesarias para sentar las bases de la reforma del Estado: un verdadero sistema de rendición de cuentas, no de simulaciones, y para lograrlo, la autonomía del Ministerio Público para evitar la politización de las investigaciones.
–Coincido en que esas dos son muy importantes e impostergables si pensamos en una agenda mínima, porque además a la mitad del sexenio va a ser imposible pensar en un rediseño completo. Pondría esas dos como necesarias, la reforma electoral como la más urgente y quizá agregaría dos o tres más. Una es todo lo de los derechos de los ciudadanos, ya incluido el tema del derecho a los mexicanos a votar en el exterior como capítulo importante; otra que no está ahora en la discusión, pero que no podemos dejar fuera, es el tema de cómo construir mayorías, porque gran parte del problema que hoy tenemos es que ninguna fuerza tiene mayoría, pero además no va a tener mayoría en el 2006. Entonces, si no somos capaces de revisar ese capítulo, lo que nos va a ocurrir es que podamos tener un presidente con 33% de votos y un Congreso en donde la mayoría calificada sea de oposición; el presidente va a ser tan-tan débil que no va a poder gobernar y no va a poder darle respuesta a los ciudadanos. Debemos hacer las reformas necesarias para establecer mecanismos que permitan tener gobiernos legítimos, eficaces y, además, puedan gobernar el país.
–Pero los grupos de poder, incluso hacía el interior de los distintos partidos, obstaculizan el avance en la creación de mayorías...
–Siempre va a haberlos en todos los países; hay intereses facciosos, intereses partidistas, pero ahí es donde se prueban los políticos, si frente a circunstancias tan delicadas como las que ya estamos observando en nuestro país no reaccionamos, vamos a ser rebasados no por la sociedad civil, sino por el caos.
–Hay riesgos inmediatos que podrían conducir al caos del que habla. ¿Cuáles son esos riesgos?
–Si no hay una reforma electoral como la que hemos planteado, y si no hay reglas claras para ir a la sucesión del 2006, en forma que no haya ventajas para una de las partes, la estabilidad política y económica del país estará en riesgo...
–¿Considera que en este momento hay interés de los distintos partidos y los distintos grupos de interés para sacarla adelante?
–Éste es un momento sin duda oportuno, ya se comprometió el Presidente, nosotros ya nos metimos de cabeza, la ciudadanía está muy enojada por todo lo que ha visto en las útimas semanas, los políticos estamos siendo severamente cuestionados. Siempre hay la posibilidad de que todos nos hagamos guajes y digamos: “De todas maneras no pasa nada”, pero creo que son circunstancias favorables y dependerá de nuestra habilidad política para ver si somos capaces de traducirlas en las reformas y en los acuerdos –que serían los primeros acuerdos políticos en esta administración–, o si echamos a perder la oportunidad. Yo espero que haya la suficiente lucidez, visión y voluntad colectiva para sacar adelante este proyecto.
–Está en la mente de diferentes analistas y de los políticos mismos la necesidad de establecer un pacto que fuera muy evidente, como el famoso Pacto de la Moncloa. ¿Cree necesario llegar a eso o qué es lo urgente?
–Hubiera sido ideal reealizarlo hace mucho tiempo o a la entrada del nuevo gobierno, pero no se hizo. Intentar hoy ponerle un pacto al país va a ser un pacto ficticio, demagógico, como el que se firmó un día en Palacio Nacional que no duró ni tres días porque a los tres días ya nadie sabía lo que contenía, ni le importaba, porque se habían metido tantos temas que era así como... o peor que una plataforma electoral. Eso no es un pacto. Se necesita un acuerdo en México, pero no por la vía como se hizo en España, porque estamos en circunstancias completamente distintas. Creo que la manera es tener éxito en un tema, no veo otro más que la reforma electoral, y que con base en ese éxito que prestigia a todos los políticos y a todos los partidos y al gobierno, entonces sí haya una mesa donde se sienten quienes tienen que hablar y se pongan de acuerdo. Y que eso se maneje de una manera que no sea escandalosa ni con este estilo de posicionamiento nada más para salir al otro día en los periódicos, sino con una intención real de llegar a un acuerdo. Creo que eso sí puede ser la diferencia.
marzo 25, 2004
Los grupos de dinosaurios: Atlacomulco y Echeverría
entre ellas algunas contradictorias respecto
de sus conclusiones, dictámenes y peritajes.
¿Cuál es la verdad? ¿A quién creer?
Cada uno puede tener su conclusión favorita
y, en torno de ella, disponer de elementos para
respaldarla de acuerdo con alguna fase de
investigación de las fiscalías especiales. ¡Por favor!:
Luis Colosio Fernández, 10 de febrero de 2004
Asesinato de Colosio
Tercera de tres partes
Publicado en el diario El Independiente
Los hechos antes, durante y después del 23 de marzo de 1994 permiten presumir la posibilidad de una alianza para evitar la continuidad del proyecto salinista de reelección presidencial, y el ascenso de Ernesto Zedillo, propulsado por fuerzas políticas contrarias al famoso grupo compacto, como fueron los desplazados grupos Atlacomulco y Echeverría.
Antes de la selección del candidato hubo una fuerte lucha para evitar cambios constitucionales que permitieran la reelección directa; tras el 28 de noviembre la batalla fue por ver quién finalmente se quedaba con la candidatura presidencial e imponía su modelo de país, pero ¿qué sucedió tras el 23 de marzo? Los hechos podrían aclarar dudas.
Hubo grupos involucrados que desde distintas trincheras diluyeron las investigaciones iniciales y presionaron a los distintos fiscales cuando éstos comenzaron a jalar los hilos que conducían a los probables autores intelectuales. De esta forma fueron exonerados los grupos Tucan (Todos Unidos contra Acción Nacional), Omega y hasta el propio Estado Mayor Presidencial.
Las pistas del asesinato fueron borradas o alteradas en sus distintas etapas; Mario Aburto observó el video del asesinato y fue sacado de la delegación de la PGR en Tijuana antes de su primera declaración; semanas y meses después también fueron eliminados policías y agentes del Ministerio Público involucrados en la adulteración de hechos o que conocían demasiado y no se iban a callar.
Los dinosaurios
Ciro Gómez Leyva revela en su libro Ya vamos llegando a México (p.13) la conversación del 13 de febrero de 1995 con un criminólogo, quien le entregó un estudio grupal terminado el 30 de abril de 1994, cinco semanas después del asesinato de Colosio. "Según la investigación, se trata de la comunidad de políticos tradicionales aliados con el narcotráfico. Dinosaurios los llaman (…) Para apoderarse de la candidatura priísta a la Presidencia de la República, arrebatándole así el control estratégico del Estado mexicano al grupo político del presidente Salinas (…) Un genuino golpe de Estado contra el presidente Salinas, contra el salinismo, contra el rumbo estratégico de la vida nacional, impulsado por ellos y, sobre todo, contra la discreta política de exclusión de los dinosaurios", le indicó.
Este hombre mostró a Gómez Leyva algunos párrafos del estudio que fue conocido por los fiscales Miguel Montes y Olga Islas e incluso pudo llegar a Carlos Salinas. Ahí se decía que el asesinato de Colosio era el inicio de una guerra sucia para hacer abortar el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, generando un proceso de desestabilización política "mediante nuevos atentados criminales a fin de crear una situación explosiva entre el 21 de agosto y el 1 de diciembre".
El criminólogo habló también de dos tiradores, del complot en Lomas Taurinas. Y 15 días después fue capturado Othón Cortés, quien apareció en Tijuana con una credencial del aeropuerto de la localidad, firmada por Alcides Beltrones Rivera, hermano del entonces gobernador de Sonora, y negó conocer a Domiro García Reyes, pese a haber sido quien condujo al jefe de la escolta de Colosio a la central aérea.
Desde el principio la hipótesis del fiscal Miguel Montes fue la del complot, suavizada por la frase "acción concertada", que mantuvo hasta el 30 de abril. La pregunta es ¿por qué cambió su hipótesis? Acaso porque al avanzar encontró que Córdoba Montoya y el futuro presidente estaban inmiscuidos junto con los grupos de dinosaurios o porque el jefe de la Oficina de la Presidencia indujo que otra línea de investigación debilitaría al Estado.
Personaje cercano a la familia Colosio, sin embargo, según Gómez Leyva, Montes advirtió a los colosistas: "Que quede claro, si esto es una conjura, yo estoy muerto."
El propio Montes había atajado la posibilidad de que Miguel Nazar Haro se hiciera cargo de las investigaciones cuando se lo planteó Carlos Salinas, según escribió en Ya vamos llegando a México:
-- Manlio (Fabio Beltrones) propone que Miguel Nazar Haro se haga cargo de la investigación policiaca --planteó Salinas de Gortari.
-- No, señor, eso no es conveniente. Nazar tiene dueño --zanjó Montes.
Hay muchos puntos poco claros que no fueron analizados por los fiscales. Entre otros,
¿Por qué mintieron Othón Cortés y el general Domiro García Reyes al asegurar que no se conocían?;
¿Quién ordenó que el grupo de seguridad de Fernando de la Sota actuara de forma paralela al Estado Mayor Presidencial?;
¿Por qué falsearon sus declaraciones De la Sota Rodalléguez y Alejandro García Hinojosa?;
¿Por qué el PRI local contrató a un grupo para hacer vallas en Lomas Taurinas, y q uién pagaba a Tranquilino Sánchez y Vicente y Rodolfo Mayoral;
¿Por qué Rodolfo Rivapalacio se presentó a cobrar antes del mitin de Lomas Taurinas un cheque por 50 millones de pesos en la sucursal Banamex de Playas de Tijuana?
El grupo Echeverría
Uno de los datos insuficientemente investigado es que Rosario Urrutia, esposa de José Córdoba Montoya, vivió en el fraccionamiento Colinas de San Javier, construido por Javier García Paniagua. La casa, donde vivía la esposa del franco-español-mexicano, era propiedad de René González Quirarte, uno de los brazos operativos del cártel de Ciudad Juárez, quien fuera encontrado muerto y descabezado en febrero de 2000 en la ciudad de Guadalajara.
García Paniagua fue miembro de la llamada vieja clase política o dinosaurios, la nomenclatura, mientras que su hijo Javier García Morales no sólo trabajó sino que fue hecho prisionero en Los Ángeles junto con Miguel Nazar Haro por el robo y tráfico de vehículos a México. Ha sido investigado por narcotráfico y actualmente se desempeña como secretario adjunto al presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Roberto Madrazo Pintado.
Además Córdoba fue impulsor del Grupo Empresarial de Occidente al frente del cual está el hoy senador Raymundo Gómez Flores, beneficiario del salinismo con la empresa camionera Dina, la Harinera MINSA y Banca Cremi, fue socio de Carlos Cabal Peniche en Banca Unión-Cremi. Este grupo lo completaron las empresas Lomelí comandadas por Arturo Lomelí y Salvador Martínez Garza de Mexlub.
Por su parte Fernando Gutiérrez Barrios y García Paniagua fueron directores de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) con Luis Echeverría, la Policía política del régimen, convertida en Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) por Miguel de la Madrid. Con ellos trabajó Manlio Fabio Beltrones, el único personaje que habló a solas con Mario Aburto la noche del 23 de marzo de 1994, antes de rendir su primera declaración y ser trasladado a la ciudad de México.
Además de no compartir el proyecto económico, la lucha entre Carlos Salinas y Luis Echeverría se recrudeció con la persecución y encarcelamiento del cuñado de este último, Rubén Zuno Arce, en Estados Unidos, acusado de narcotráfico.
El grupo Omega y De la Sota
Beneficiario del salinismo con Bancrecer, participante en los créditos irregulares del Fobaproa y dueños de empresas de transporte de pasajeros, el Grupo Toluca, de la familia Alcántara Rojas, se integró a la campaña de Colosio como lo hizo con otras en contiendas anteriores. En un principio como integrantes de la Cámara Nacional del Autotransporte, presidida por Roberto Alcántara Rojas, quien propuso apoyar con seis camiones equipados y dos transportes de fletes. Más tarde con el patriarca del grupo y ex senador Jesús Alcántara al frente de la Comisión de Financiamiento. Era padre de Roberto, José Carmen, Arturo y José Luis Alcántara Rojas, hoy cercanos a Arturo Montiel en la aventura política del estado de México.
Pero no fueron solos. También llevaron consigo al grupo civil de seguridad formado por Fernando de la Sota Rodálleguez, considerado por el gobierno de Estados Unidos como un asesino a sueldo ligado al cártel de Juárez, quien comenzó a trabajar con Alcántara en 1992, cuando Ignacio Morales Lechuga lo echó de la PGR.
Mucho se habló de las irregularidades cometidas por De la Sota en el caso Colosio. Pero poco se ha investigado sobre los demás sucesos donde ha estado presente y muestran la clase de personaje que es. Uno de ellos, el asesinato de Abraham Polo Uscanga, que relaciona también a los Alcántara.
En declaración jurada, el abogado Alberto Woolrich expresó que dos días antes de morir, su amigo, el magistrado Abraham Polo Uscanga, le dio a conocer que fue secuestrado y torturado; entre sus plagiarios reconoció a Fernando de la Sota, con quien tenía una rencilla que databa de siete años atrás.
El asunto estuvo así: Una vez nombrado Ignacio Morales Lechuga como procurador general de Justicia del Distrito Federal invitó a trabajar como subprocuradores a su paisano Polo Uscanga en Averiguaciones Previas y a Enrique Fuentes León en Procedimientos Penales, así como a De la Sota como jefe de la Policía Judicial capitalina. Inconforme por los nombramientos, Polo renunció. Sin embargo Morales rectificó y mientras Fuentes León se quedó sin trabajo en el servicio público, De la Sota fue designado jefe de la Policía Judicial en la Miguel Hidalgo por el delegado de la PGJDF, Federico Ponce Rojas, hasta donde lo persiguió Polo con una consignación por extorsión que no se cumplimentó por órdenes de Morales.
Según la versión de trabajadores nocturnos, De la Sota estuvo en el Bar Jemma la madrugada del 20 de junio de 1995, lugar ubicado frente a las oficinas donde fue encontrado el cadáver del magistrado. El arma que le dio muerte fue un revólver brasileño Taurus calibre 38, semejante al que victimó a Luis Donaldo Colosio y arma preferida por De la Sota.
De acuerdo con la declaración de Felipe Victoria Zepeda, quien trabajó con Abraham Polo Uscanga, la muerte del magistrado derivó de los consejos dados al que fuera secretario de Transportes y Vialidad, Luis Miguel Moreno Gómez (también muerto en abril de 1995), para hacer caso omiso a las presiones de su jefe y "obstaculizar el gran negocio que querían hacer personas allegadas a Óscar Espinosa Villarreal, de apellido Alcántara Rojas (Jesús y Roberto), apoderándose de la concesión del transporte urbano de pasajeros" en la ciudad de México.
El propio Victoria Zepeda destaca la participación de El comandantazo o Grandote De la Sota en el Operativo Noticia realizado el 30 de mayo de 1984, cuando miembros de la Dirección Federal de Seguridad ejecutaron al periodista Manuel Buendía Téllez Girón, por órdenes inmediatas de José Antonio Zorrilla Pérez. Además, el testigo protegido de la Drug Enforcement Administration (DEA), Marco Enrique Torres, también implica a De la Sota en el crimen contra el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo el 24 de mayo de 1993.
Por su parte el ex cónsul de México en San Antonio, Humberto Hernández Haddad, envió mensajes a la cancillería comandada por José Ángel Gurría, donde explicaba la existencia de una "relación voluntaria o involuntaria entre José Córdoba Montoya, Marcela Bodenstedt, Enrique Fuentes León (identificado por la DEA como abogado del cártel del Golfo), el ex diputado Manuel Muñoz Rocha y Juan García Ábrego".
Además "desde 1992 el Departamento de Justicia, a través de su oficina en San Antonio, ha establecido reservas sobre el connacional Fernando de la Sota Rodalléguez, quien vino entonces a esta ciudad como comisionado de la PGR para investigar al cártel de Juárez" a petición de la entidad estadounidense, que tras darle todos los detalles de un operativo confirmó sus sospechas. Tras este hecho, ahora sí fue corrido por Morales Lechuga.
Fernando de la Sota terminó como integrante del Estado Mayor Presidencial y de Seguridad del presidente Ernesto Zedillo en 1995.
El grupo Atlacomulco
Apenas fue designado candidato sustituto Ernesto Zedillo, el jefe del clan Atlacomulco y en ese entonces secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Carlos Hank González, operó el apoyo de la llamada vieja clase política para el nuevo abanderado del PRI, desde las mismas oficinas de la dependencia a su cargo. Y sus cercanos pronto coparon los primeros niveles de la política: Ignacio Pichardo Pagaza fue traído de la embajada de México en España para hacerse cargo de la coordinación general de la campaña y pese a no contar con los méritos suficientes, Humberto Benítez Treviño fue nombrado procurador general de la República en reemplazo de Diego Valadés; finalmente Óscar Espinosa Villarreal fue reafirmado en la Secretaría de Finanzas.
Benítez fue acusado por Mario Ruiz Massieu de haber desalojado a sus colaboradores con lujo de violencia y armas largas de las oficinas donde despachaba como subprocurador, en las cuales dejó unas carpetas donde José Francisco Ruiz Massieu tendría el detalle de los acontecimientos de 1994 hasta el día de su muerte.
Tras el triunfo de Zedillo en las elecciones del 21 de agosto de 1994, Pichardo Pagaza fue nombrado presidente del PRI y María de los Ángeles Moreno llegó a la Secretaría General a la muerte de José Francisco Ruiz Massieu; ambos fueron acusados por Mario Ruiz Massieu cuando denunció que "los demonios andan sueltos" y desde la sede del partido y el Congreso de la Unión obstaculizaban la integración de las averiguaciones en torno al asesinato de su hermano, en colaboración con Benítez Treviño.
Con estos acontecimientos, la prevalencia de los grupos ligados a José Córdoba y Atlacomulco en el gabinete de Ernesto Zedillo fue marcada:
Pichardo Pagaza arribó al gabinete como secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal.
Continuó como secretario de la Sedesol Carlos Rojas Gutiérrez, quien fuera director de Finanzas y Administración en el hipódromo de Agua Caliente de Jorge Hank Rohn, de 1985 a 1988; vicepresidente de Finanzas de 1985-86 y de Relaciones Públicas de 1987-88, y presidente y consejero 88-90 del Instituto Mexicano de Finanzas de Tijuana, y
Óscar Espinosa Villarreal fue designado regente de la ciudad de México.
La fuerza del grupo Atlacomulco fue evidente en los primeros meses, cuando negociada la salida de Roberto Madrazo como gobernador de Tabasco por Esteban Moctezuma y el PRD, el actual presidente del PRI se acercó con su maestro y padrino Carlos Hank y desde la Hacienda Don Catarino se fincó su permanencia. Fue la primera gran derrota de Esteban Moctezuma, quien dejó la Secretaría de Gobernación a otro integrante del clan del estado de México, Emilio Chuayffet, en junio de 1995. -
marzo 24, 2004
José Córdoba Montoya, el gran intrigante
Asesinato de Colosio
Segunda de tres partes
Publicado en el diario El Independiente
El padre de Luis Donaldo Colosio Murrieta fue muy directo en marzo de 1995, al cumplirse un año de la muerte en Lomas Taurinas, Tijuana, del candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República.
-- Ojalá que cuando (la investigación) llegue a Córdoba (el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León) no se eche para atrás".
Ante tal señalamiento, la corroboración pedida por el reportero de El Imparcial de Hermosillo llevó al hoy Senador de la República a confirmar:
-- ¿Córdoba, don Luis? ¿José Córdoba Montoya? ¿Usted cree que él pudo haber planeado el asesinato?
-- Creo que él tuvo mucho que ver.
A petición de Luis Colosio Fernández la entrevista realizada el 21 de marzo fue publicada el 24, con el resto de las noticias sobre el primer aniversario del magnicidio; quizá pasó desapercibida.
El hispano-franco-mexicano convertido en Jefe de la Oficina de la Presidencia durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, fue constantemente señalado de haber exigido la renuncia a Luis Donaldo Colosio, incluso con una llamada a Culiacán la mañana de aquel fatídico miércoles 23 de marzo.
En respuesta a una entrevista solicitada por el diario Reforma, el 10 de octubre de 1994 José María Córdoba Montoya protestó por escrito: "Es un disparate y un infundio sugerir que yo le hubiera podido pedir a Colosio renunciar a su candidatura. Simplemente ese hecho no ocurrió".
La intriga
Pero es claro que a la muerte de Colosio hubo beneficiarios. Ellos fueron el futuro candidato y presidente de la República y los grupos político-económicos que lo arroparon.
En medio de la serie de intrigas oficiosas sobre la debilidad del candidato presidencial, se desvió la atención de la opinión pública hacia el distante apoyo ofrecido desde Los Pinos a la campaña, pero más todavía hacia el activismo de Manuel Camacho Solís, a quien al darle un cargo ad honorem como Comisionado para la Paz y la Concordia en Chiapas, Carlos Salinas de Gortari lo habría puesto en la palestra como sustituto.
Sin embargo, en la vorágine de los acontecimientos propiciados por el levantamiento armado en Chiapas, los atentados terroristas como el de Plaza Universidad, las multitudinarias protestas populares en las principales ciudades del país y los riesgos de desestabilización económica propiciados por el secuestro de los empresarios Alfredo Harp Helú y Ángel Lozada, pocos advirtieron que en realidad eran dos los probables reemplazos.
Además, las confabulaciones al interior del equipo de campaña tampoco eran tema menor. Por aquellos días Ernesto Zedillo Ponce de León iba a ser relevado en la coordinación de la campaña por la fractura de sus relaciones políticas y personales con los llamados colosistas, pues únicamente se había dedicado a servir de enlace entre el candidato y la Presidencia de la República, y no necesariamente con Carlos Salinas.
Aunado a este hecho, Colosio habría decidido que el "jefe" y principal impulsor de Zedillo, José Córdoba Montoya, "trabajará en el gobierno hasta el 30 de noviembre" de ese 1994. Ya había un rompimiento de Colosio con Córdoba que todo lo obstaculizaba.
Todos debían pasar a confesarse con Córdoba antes de ver a Salinas desde la época cuando trabajaron en la Secretaría de Programación y Presupuesto, y a pesar de las deferencias de Salinas hacia Colosio, no era la excepción. Es decir, no había comunicación directa entre el candidato y el presidente.
En el contexto de las pugnas entre los diferentes grupos políticos, Emilio Gamboa Patrón también habría quebrado su relación con Salinas debido al protagonismo de Camacho. "Para a Manuel", le habría dicho y el Presidente respondió: "Dile a Colosio que se encargue del partido y que yo me encargo de Camacho".
Cercano al Jefe de la Oficina de la Presidencia, según el diario Reforma del 31 de octubre de 1995, el ex titular de Comunicaciones y Transportes, Emilio Gamboa fue uno de los primeros en conocer el 20 de marzo de boca de Colosio el nombre de quienes reforzarían el equipo: "Me voy a jalar a Santiago Oñate, a Fernando Elías Calles y a José Francisco Ruiz Massieu".
Era claro que alejado de la coordinación, Zedillo no sólo se despedía de la posibilidad de una candidatura sustituta, sino también se perdía todo contacto de José Córdoba Montoya con la campaña presidencial y su influencia en las políticas del casi seguro nuevo gobernante, pues le metían en medio a dos personajes lejanos a él, uno de ellos enemigo acérrimo igual que Camacho, el ex gobernador de Guerrero, Ruiz Massieu.
Oñate tomaría el lugar de José Luis Lamadrid como secretario general del PRI. Con este movimiento Colosio proyectaba recuperar el control político de la campaña. Además, Óscar Espinosa Villarreal iba a ser sustituido como secretario de Finanzas por el vocero Liébano Sáenz y Ramiro Pineda subiría a la vocería.
Pero el día anterior al hecho relatado, el 19 de marzo, Colosio recibió una vehemente carta firmada por su coordinador de campaña, Ernesto Zedillo. La misiva parece escrita con toda intención: Dañar la imagen de Manuel Camacho Solís, asumirse leal a Colosio e intrigar contra el entonces presidente Salinas. El documento, observado a detalle, justifica un rompimiento. Aquí tres párrafos de él:
"No obstante lo ocurrido el pasado 28 de noviembre, Manuel Camacho --antes o después del 1 de enero-- decidió continuar jugando un papel protagónico en la política nacional y ha actuado con un plan muy preciso para cumplir con ese objetivo, aprovechando y cultivando en todo momento las nuevas prioridades del Señor Presidente".
"Insisto, mi propuesta de celebrar este pacto (con Salinas) es independiente de mi admiración y agradecimiento por el Señor Presidente. Es una recomendación elemental, yo diría de libro de texto, de estrategia política".
"Créeme que estoy profundamente convencido de lo que te expreso. En mis recomendaciones no hay interés personal alguno. Simplemente creo que es lo mejor para México".
No debemos olvidar que fue Córdoba quien avisó a Camacho de la decisión del partido de elegir a Colosio. Los enterados dicen que el mensaje fue más o menos así: "Me pide el Presidente que te informe que el candidato del partido es Colosio; a veces estas decisiones no son las más acertadas. Igual que tú, yo esperaba que esta decisión fuera en otro sentido y creo que el mejor hombre eras tú".
La forma como fue transmitido el mensaje aquel 28 de noviembre de 1993 permite aventurar que literalmente fue el alter ego de Salinas quien "aceleró" a Camacho.
Sin embargo, al entregar esa carta, Ernesto Zedillo seguramente no se encontraba al tanto de que el día 16 de marzo Colosio y Camacho se reunieron a cenar en la casa de Luis Martínez Fernández Martín del Campo, amigo común, donde zanjaron sus diferencias, y presumiblemente hicieron un pacto democrático para trabajar hacia reformas de carácter institucional y estructural, pues ambos estaban convencidos de que el rumbo del país debía ser matizado en las políticas públicas, debido a la cuestionada efectividad del modelo económico neoliberal.
Ambos estaban concientes de que era muy importante generar recursos para toda la población a fin de dinamizar al mercado interno, al contrario de la propuesta neoliberal que pretende generar recursos para las grandes empresas con la expectativa de que se rieguen al resto de la estructura piramidal como una cascada. Destacaban que el Estado debía invertir en educación e infraestructura.
Ese pacto tuvo su momento culminante cuando el día 22 Camacho anunció en conferencia de prensa que declinaba buscar la candidatura: "Entre buscar una candidatura a la Presidencia de la República y la contribución que pueda hacer al proceso de paz en Chiapas, escojo la paz".
Colosio transmitía su gozo la semana antes del asesinato, escribió Roberto Zamarripa en Reforma, tras el relato de unos pasajes de los últimos momentos del candidato en Culiacán, presumiblemente contados por Heriberto Galindo. Para aquella época Camacho estaba "jalando", faltaba hablar con el presidente Salinas, realizar los movimientos estratégicos alrededor de la estructura de campaña en el PRI, palomear las listas de los candidatos a diputados y senadores --que se haría en una primera fase, durante la Semana Santa--, encontrarse con el candidato del PRD (Cuauhtémoc) Cárdenas a través de Andrés Manuel López Obrador con quien había cenado para solicitar el puente, y entre otras cosas buscar a los (hijos de Manuel) Clouthier.
Colosio estaba feliz porque la alianza se recomponía a partir de las últimas decisiones que había tomado, una de ellas de no agredir a Camacho, la que le había salido bien porque ahora el propio Comisionado para la Paz lo iba a fortalecer.
Al respecto, escribe Zamarripa: "La semana que precedió al asesinato era de arreglos. ¿Quién estaba interesado en descomponerlos?".
Preguntar a Zedillo
El pasado 10 de febrero, Luis Colosio Fernández dijo que el asesinato de su hijo se dio en un evidente clima de deterioro de la relación con Carlos Salinas de Gortari, pero fue desmentido al día siguiente por el ex presidente, quien lanzó un strike con mucha jiribilla: "Sería bueno preguntarle al que mandó la carta por qué expresaba esas cosas en la misiva. Yo creo que aquí, más que preguntarme a mí qué opino sobre ella, hay que preguntarle al que la escribió... algo que me llama la atención es la fecha de la carta, el 19 de marzo... es decir, en esas fechas el candidato Colosio había decidido hacer cambios a su equipo y entre los cambios estaba el del coordinador de su campaña".
Sobre la posibilidad de que Manuel Camacho fuera un candidato alterno, Salinas dijo que "no había ninguna posibilidad de un candidato alterno, lo dije en un discurso ante todo el priísmo del país con aquella frase en términos coloquiales para que no se hicieran bolas".
Este contexto permite entender que Córdoba siempre tuvo un candidato: Zedillo. Y que si no lo pudo llevar a la candidatura, lo puso detrás de Luis Donaldo Colosio como coordinador de campaña con la posibilidad de sustituirlo como sucedió en Colombia en 1989, a pesar del sonorense que pensaba nombrar ahí a Carlos Rojas Gutiérrez, y que Zedillo había sido siempre un hombre de oficina, sin ninguna experiencia en el campo de la política de masas.
En febrero de 1989 César Augusto Gaviria Trujillo dirigió la campaña presidencial del precandidato liberal Luis Carlos Galán Sarmiento, senador y líder de la facción Nuevo Liberalismo comprometida con la lucha contra el narcotráfico y la corrupción en Colombia. Pero el 18 de agosto de 1989 Galán fue asesinado durante un mitin en la localidad de Soacha, Cundinamarca, por sicarios presuntamente contratados por el cártel de Medellín. Gaviria entonces reemplazó a Galán y llegó a la Presidencia de aquella Nación.
Regresando a México, Córdoba sugirió al candidato del PRI que integrar a Rojas Gutiérrez podría entenderse ante la opinión pública como un avasallamiento del gobierno en contra de los otros candidatos y quién era mejor que el entonces subsecretario para cubrirle las espaldas en Sedesol.
Además, el político sonorense solicitó a Rafael Reséndiz como vocero de la campaña y fue otra vez Córdoba quien le sugirió que fuera Liébano Sáenz, político que se ubicó en el sexenio pasado como el Córdoba Montoya de Ernesto Zedillo.
Así, con Zedillo detrás del candidato, Córdoba tuvo gran incidencia en las decisiones de la campaña y, posteriormente, en la designación de su protegido como candidato sustituto antes de ser desterrado por Salinas como representante de México ante la OCDE.
Quiebre Salinas - Córdoba
Dentro del llamado contexto político que no fue investigado lo suficiente por las distintas fiscalías para el caso, hay un momento que nadie ha sabido explicar y, tampoco hay quienes hayan querido ahondar sobre la posibilidad de un fuerte rompimiento entre Carlos Salinas y los grupos de poder que representaba o aún representa José Córdoba Montoya.
Sobre todo, cuando muchas voces al interior del gobierno de Zedillo expresaron que la salida de capitales propiciadora del error de diciembre de 1994 fue operada por Carlos Salinas y sus alianzas con el gran capital, y la respuesta de su sucesor fue la encarcelación de Raúl Salinas.
En su defensa pública, Salinas destacó su combate a los grupos políticos, económicos y del narcotráfico contrarios a su proyecto de país; sin embargo, evitó decir que bajo su protección otros crecieron de forma inconmensurable.
Uno de ellos, el que bajo la sombra de Salinas forjó José María Córdoba Montoya en Jalisco. Escasamente también se ha documentado la posibilidad de una alianza cordobista con el grupo Atlacomulco y, probablemente también el de Luis Echeverría, para llevar a la presidencia de la República a su favorito, cuando además de Colosio, el resto de los contendientes con verdaderas posibilidades de ser impulsados no pertenecían siquiera lejanamente a estas dos familias. Eran, uno netamente salinista, Pedro Aspe y el otro difícil de controlar, Manuel Camacho.
Ya en la presidencia Zedillo se encargó de que la opinión pública se olvidara del ex candidato asesinado. ¿Recuerdan aquella frase de Zedillo: "No arrastremos el cadáver de Colosio"?...
marzo 23, 2004
Proyecto de reelección salinista, el motivo político
por eso les pido que esta jornada nacional
y lo sea también por una demanda de justicia:
Desde su exilio en el extranjero, el ex presidente Salinas manifestó en su defensa de diciembre de 1995 que el año anterior se había desarrollado una “tremenda lucha por el poder” y el debate en torno al magnicidio era por la diferencia de proyectos políticos, ya que el sonorense significaba su continuidad.
La alternancia en el poder entre los distintos grupos políticos en el PRI se había dado de manera casi natural hasta la llegada de Salinas de Gortari, quien como lo muestran las crónicas de su ascenso presidencial, tenía un proyecto económico-político-financiero transexenal, ideado por su padre Raúl Salinas Lozano y operado por él desde su estadía en la Secretaría de Programación y Presupuesto.
José Ángel Gurría prometió a un grupo de empresarios japoneses en diciembre de 1993, que mantendrían el poder por 25 años, de los que ya habían transcurrido cuatro y quedaban tres sexenios de auge para un reducido grupo de políticos, empresarios y la propia familia Salinas de Gortari.
Una relación de hechos durante el gobierno de Salinas de Gortari advierte que la reelección siempre estuvo en la mente del ex mandatario y cómo fuerzas políticas de diferente filiación ideológica en el seno del propio PRI pusieron un alto a sus pretensiones, impulsadas por los usuales peones de la estructura clientelar y corporativa del entonces partido hegemónico.
La reelección posible
Salinas de Gortari filtró la posibilidad de hacer modificaciones a la Constitución General de la República cuando a partir de las encuestas, a mediados de 1991, supo que tendría mayoría en el Congreso de la Unión.
A 10 días de las elecciones federales intermedias del 18 de agosto, la Asociación de Comerciantes de La Laguna, AC (Acolac), hizo publicar un desplegado periodístico con motivo de una visita de Salinas a Torreón, la zona Lagunera que había sido bastión cardenista en 1988. En él, sus miembros solicitaban una audiencia presidencial para “plantear los fundamentos políticos, sociales, históricos y económicos” para modificar el artículo 83 de la Carta Magna que anula la reelección presidencial.
Alejandro Méndez Romandía, entonces presidente de la Acolac, declaró que en su pretensión eran apoyados por “elementos muy valiosos y muy conocedores del quehacer político”, cuyos nombres no quiso dar a conocer en ese momento.
Pero el 29 de agosto, la Secretaría de Gobernación, dirigida por Fernando Gutiérrez Barrios, respondió en un comunicado que “no se propondrá modificación alguna en esta materia”. Ignacio Ovalle, secretario técnico del Consejo Político del PRI, afirmó que su partido no apoyaría ninguna propuesta reeleccionista, aunque desde el desaparecido PFCRN, el diputado Jorge Amador, “a título personal”, expresó la conveniencia de pensar en el principio de no reelección.
Crónicas de La Jornada y El Financiero hicieron notar que reporteros desconocidos en las fuentes de la CTM y el PAN, quizá enviados con toda intención, plantearon el tema con insistencia los días 26 y 27 de agosto a Fidel Velázquez y al entonces diputado Felipe Calderón. Como resultado de las elecciones intermedias el PRI, presidido por Luis Donaldo Colosio, tendría más de las dos terceras partes del Congreso en sus manos y la posibilidad de plantear reformas constitucionales.
Entrevistado en 1996, Alejandro Méndez Reyes, analista en la Dirección General de Financiamiento para la Vivienda y Desarrollo Urbano de la Sedesol en el periodo de Colosio, y sobrino de Méndez Romandía, de la Acolac, expresó que el estudio para modificar el artículo 83 se hizo del conocimiento de todo el gabinete y de los legisladores. Por ejemplo, “el secretario de Marina, Luis Carlos Ruano Angulo, contestó que continuáramos el proyecto, que él lo iba a estudiar. Lo mismo hizo Ignacio Morales Lechuga, en ese entonces procurador general, y también nos reunimos con gente del gabinete de Manlio Fabio Beltrones en Sonora”.
Segundo intento
Contó Méndez Reyes que tuvo conocimiento de que en Acapulco, durante una reunión, Manuel Camacho Solís lo comentó con José Francisco Ruiz Massieu y mientras Camacho se opuso rotundamente, Ruiz Massieu no quería dar su punto de vista. Entre otros presidenciables estuvieron Ernesto Zedillo, quien se mostró ajeno; Pedro Aspe se interesó y Colosio se mostró prudente en ese momento.
En entrevista publicada por Excélsior el 18 de junio de 1992, Salinas comentó que “a raíz de la elección de agosto de 1991 y del buen desenvolvimiento general del país, voces diversas han planteado este tema”.
Entre algunos políticos del sector oficial que se pronunciaron a favor de la reforma estuvieron los líderes nacionales de la CROC, Alberto Juárez Blancas, y de los Pequeños Propietarios, el extinto Jesús González Gortázar. Este último dijo: “En un país democrático la reelección es una posibilidad siempre abierta al pueblo. Una verdadera democracia debe permitir que aquellos que lo han hecho bien, vuelvan a tener una oportunidad de servir al pueblo... Ahora que está cambiando todo, que nos estamos modernizando, esta es una opción abierta al pueblo...”.
En ese ánimo, el 24 de agosto de 1992, en Acapulco, la representante vecinal Cecilia Dávila aseguró a Salinas que “si volviera a haber una reelección en México, los guerrerenses lo volveríamos a elegir a usted”. Y Tod Robertson, reportero de The Washington Post, expresó en un reportaje sobre una gira que Salinas realizó por Oaxaca a fines de agosto que “por la manera como promueve el Pronasol y si la reelección no estuviera prohibida en México, podría presumirse que el presidente Carlos Salinas está candidateándose para ocupar la silla presidencial otros seis años”.
Más adelante, el intento de reelegirse como gobernador en San Luis Potosí de Gonzalo Martínez Corbalá, al renunciar a la gestión interina y promoverse a la gubernatura constitucional, fue considerado “como un laboratorio para ver qué reacción hay sobre una posible reelección presidencial en 1994, a pesar de que se han expresado intenciones de no hacer reformas”, destacaron líderes de la oposición.
Analistas políticos consideraron que impulsar a Martínez Corbalá, quien fuera jefe de Salinas en los inicios de éste en la administración pública, era un mensaje muy sutil en la ciudad donde Francisco I. Madero pronunció su revolucionario Plan de San Luis, basado en la frase “Sufragio efectivo. No reelección”.
Ante la discusión pública del tema, el 16 de octubre de 1992 el líder de la Cámara de Diputados, Fernando Ortiz Arana, sentenció que a través de sus fracciones parlamentarias, el PRI “impedirá cualquier intento de modificar el artículo 83 constitucional para permitir la reelección”.
Añadió el legislador, quien a la muerte de Colosio se candidateó desde la misma presidencia del PRI para sucederlo: “Hay un condenable oportunismo en quienes por carencia de propuestas serias a la nación, buscan provocar inquietud para de ello sacar ventajas".
En aquellos días también se formó el Frente Antirreelecionista Nacional compuesto principalmente por grupos de la ultraderecha como el Yunque, el DHIAC, Acción Católica Mexicana y otros con presencia en el Partido Acción Nacional.
Finalmente Martínez Corbalá se retiró de la contienda como candidato a gobernador. Federico Arreola, quien después vituperó a Salinas y se dijo colosista, escribió (El Norte, 19/10/92): “El viernes pasado concluyó una polémica. Atribuyéndole pretensiones reeleccionistas se criticó tan duro como injustamente a Salinas, que en este caso resultó la víctima de su propio éxito. Ocurrió así por el hecho de que no pocas personas, y nosotros nos incluimos en este grupo, han señalado que debido a su magnífico trabajo, Salinas debería permanecer durante un periodo más en el puesto que actualmente ocupa".
El 29 de octubre Salinas dio por terminada la campaña reeleccionista ante legisladores, al reiterar que no promovería ninguna modificación al artículo 83 constitucional.
Y no sólo mandó tapar el cuadro de Venustiano Carranza en el salón que lleva el nombre del jefe del Ejército Constituyente en Los Pinos con uno de Francisco I. Madero, sino que llevó una ofrenda floral a la estatua de éste en la explanada central de la residencia oficial, con un listón morado y el lema: “Sufragio efectivo. No reelección”.
Recordó Alejandro Méndez Reyes: “Víctor Chávez me entrevistó en El Financiero (8/10/92) y le dije que estaba en la Sedesol. A partir de ello se armó un escándalo interno, pero Colosio no me reprimió. Considero que a partir de ese hecho pudo haberse fraguado la candidatura de Colosio, como el más fiel porque, posteriormente, se hizo una reunión entre secretarios de Estado a los que Salinas les preguntó que cómo veían la posibilidad de que se reeligiera y mientras Camacho se opuso rotundamente, Colosio le dijo que estaba de acuerdo”.
Díaz y obregón a la distancia
El proyecto salinista de reelección buscó por otro método. Si Manuel González le regresó el poder a Porfirio Díaz en 1884 --y se fue a gobernar Guanajuato hasta su muerte nueve años después-- y Plutarco Elías Calles lo haría con Álvaro Obregón si no hubiera mediado el asesinato del general sonorense, ¿por qué Colosio no se lo habría de retornar en 2000?
En 1995 declaró el economista Carlos Heredia, entonces dirigente del Grupo Pueblo: “La idea de él era tener, junto con su grupo, participación en las decisiones del país en este sexenio y volver en el año 2000, con base en su poder financiero enorme, fundado en su asociación con el capital financiero. De momento, este proyecto salinista tiene un obstáculo (había sido detenido Raúl Salinas y Carlos había salido del país), pero no está liquidado, no está enterrado. Ha habido un arreglo con el gobierno actual y ese proyecto puede emerger de nuevo, en la disputa del poder".
Esta hipótesis la compartía también el entonces senador del PRI y hoy gobernador de Zacatecas por el PRD, Ricardo Monreal, quien el 2 de agosto de 1995, en sus oficinas en Insurgentes y Violeta, expresó que “cada presidente quiere que su proyecto trascienda más allá de lo sexenal. Echeverría fue el último. Por lógica del poder, por tradición histórica, el poder los lleva a desubicarse de su expectativa real y quieren trascender”.
En el caso de Salinas, el ex presidente “concibió trascender más allá de lo sexenal como un nuevo reformador del Estado mexicano con la conformación de un nuevo partido, y ese partido pudo ser el Partido Nacional de la Solidaridad, el Partido Nacional Democrático o alguna más de sus ideas”.
A consideración de Monreal, “el proyecto salinista comenzó durante el cuarto o quinto año de su permanencia en la Secretaría de Programación y Presupuesto, que es desde donde lo promueve. Es un proyecto neoliberal, neoconservador, más cargado a la derecha.
“Y él pensó que Colosio, al que formó, le iba a hacer todas las reformas requeridas para devolverle la estafeta uno o dos sexenios después (…) En 1991 el proyecto ya estaba muy consolidado porque verdaderamente el país estaba ya en otras condiciones, muy diferentes a cuando lo tomó. La inflación bajó a un dígito, se liberaron los préstamos, todo se veía con otra perspectiva. El sector empresarial estaba fuerte y rico. Pero un sector importante del priísmo siempre rechazó la idea de la reelección. Creo que los mismos hechos lo fueron transformando y se convirtió en un presidente duro, autoritario, fuerte, que no vacilaba en tomar decisiones".
En una encuesta publicada en 1992 por el Instituto Mexicano de Opinión Pública (IMOP), dirigido por Adip Sabag, se estableció que entre los habitantes del país había la percepción de que un intento reeleccionista le podría costar la vida a Salinas.
Pero no le sucedió lo que a Álvaro Obregón porque simplemente Colosio no llegó a ocupar el lugar que tuvo Plutarco Elías Calles. El llamado Jefe Máximo de la Revolución fue presionado por el verdadero artífice de los cambios, Álvaro Obregón, para realizar modificaciones a la Constitución de 1917 que le permitieran retornar a la Presidencia en 1928. Calles, además, promovió persecuciones contra posibles candidatos como Arnulfo R. Gómez, por el delito de sedición, para que Obregón llegara como único aspirante a la Presidencia.
Sólo que en su intento por conseguir la reelección, Obregón pagó con su vida a manos de José de León Toral, fanático de la Iglesia católica. Aquellos años la Guardia Nacional Cristera luchaba para lograr la derogación de las leyes antirreligiosas por lo que seguidores católicos en el Bajío y Jalisco se levantaron en armas.
Como parte del clima sobre la posibilidad de la reelección, metida también al debate público a pesar de los violentos acontecimientos de 1994, ese año Televisa transmitió la tercera de una serie de novelas históricas dirigidas por Ernesto Alonso: El Vuelo del Águila, con argumento del historiador Enrique Krauze sobre la vida y obra de Porfirio Díaz, y el matiz indicado para reconocer a quien por décadas se le consideró como un terrible dictador, “como un héroe y constructor del progreso que llevó a México a la modernidad del entonces naciente siglo XX, y cuya coyuntura histórica e ideales lo anclaron en el poder”...
marzo 16, 2004
La noche que Paredes liquidó a Gordillo
http://www.elindependiente.com.mx/articulos.php?id_sec=17&id_art=12315&id_ejemplar=
Publicado en el diario El Independiente
La intervención de Beatriz Paredes en la discusión para no votar una reforma fiscal y sólo hacer modificaciones a la Ley de Ingresos, ocurrida la noche del 18 de diciembre pasado, marcó la derrota de Elba Esther Gordillo como brazo operador del presidente Vicente Fox en la Cámara de Diputados porque “el PRI no tiene que pagar el costo político por la incapacidad del Gobierno del Cambio”. Era su última oportunidad para cumplir los aparentes compromisos que tenía para comenzar a cosechar los de su proyecto personal; pero sin argumentos suficientes ya no pudo contener la embestida.
Aquella reunión que terminó durante la madrugada del viernes 19, “pudo ser de repercusiones graves para el Partido Revolucionario Institucional de cara a las elecciones de 2004, si se hubiera aprobado la miscelánea fiscal como la presentó el Ejecutivo”, pero Paredes les habló fuerte. Les dijo que en la víspera de un año electoral no debían hacer el trabajo sucio al gobierno y quedarse con el descrédito cuando era evidente que Vicente Fox no tenía ninguna intención de realizar una distribución federalista de los recursos fiscales.
En un documento interno del PRI (por los logotipos) sin carátula, se remarca que “nuestro instituto no debe perder los objetivos de un partido político, entre ellos la representación de la sociedad en el Congreso”, pero sobre todo, recuperar “la confianza de la población en una política seria, mesurada y de cara a sus problemas”.
Así, la solicitud de licencia para separarse del cargo, presentada ayer por Gordillo, representa sólo una maniobra con el fin de recobrar fuerzas como secretaria general hacia el seno del PRI, y no dejar las manos libres al presidente Roberto Madrazo, ahora que con la destitución de sus colaboradores perdió su influencia en la Cámara de Diputados.
En este punto es importante recordar que cuando Gordillo llegó a la Secretaria General del PRI inició una serie de acercamientos con el Gobierno, el cual la consideró como el elemento legislativo clave para llevar adelante la posibilidad de allanar el camino, con el fin de aprobar las llamadas reformas de segunda generación.
El ex canciller Jorge G. Castañeda convenció a la lideresa de los maestros de apoyar al presidente en este tema. Fue el momento cuando la maestra inició una serie de reuniones con Guillermo Ortiz, Francisco Gil y Eduardo Sojo con la finalidad de diseñar una estrategia ideológica para supeditar los puntos programáticos del PRI y justificar ante la opinión publica la urgente necesidad de modernizar al Estado y consolidar el modelo económico neoliberal, pese a que su bandera durante las elecciones internas del tricolor fueron precisamente en sentido contrario.
Sería el segundo intento de la administración del cambio de lograr los consensos, ya que lo habían intentado en la legislatura saliente, pero la presidenta de la Cámara y coordinadora de la fracción priista, Beatriz Paredes Rangel, había evitado en diversas ocasiones la discusión de estos temas en el Congreso.
En este tenor, Gordillo analizó en las reuniones con los responsables de la política económica del gobierno el perfil de los candidatos a diputados plurinominales, personajes a modo para ayudarla a impulsar las reformas. Fue cuando aparecieron los nombres de Tomas Ruiz, Francisco Suárez Dávila, Francisco Rojas y Alfredo del Mazo, entre otros, además de operadores políticos como Roberto Campa Cifrián y Miguel Ángel Yúnes Linares.
Haber llevado a la tribuna la discusión administrativa correspondiente al primer año de Gobierno de Vicente Fox hubiera demostrado el sub-ejercicio del presupuesto, y deducir que lo mismo sucedió en 2002 y 2003. La sola discusión de la Cuenta Pública que habrá de realizarse apenas en el periodo ordinario de sesiones iniciado ayer, hubiera ofrecido contundencia argumentativa a los legisladores para dejar cerrada desde el principio de su discusión la propuesta de homologación del IVA. ¿Para qué quiere más recursos el gobierno si no los gasta?
Fue hasta mediados de octubre cuando la maestra finalmente tuvo armadas las comisiones, sobre todo en el área económica: en Hacienda a Francisco Suárez Dávila como secretario, apoyado por Tomas Ruiz y Roberto Campa. A Francisco Rojas en la presidencia de Presupuesto y Cuenta Pública, mientras que su cercano colaborador, José Ángel Ibáñez, fue enviado a Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación.
Fue cuando inició el programa de acción para hacer ver "la urgente necesidad de modernizar al Estado, para enfrentar los retos de la globalización", y en un primer intento, la homologación del IVA (Ley de Ingresos), llamándola "Reforma Hacendaría".
Para estos días los gobernadores como Miguel Alemán, Tomás Yarrington, Juan S. Millán, Enrique Martínez y José Natividad González Parás estaban convencidos de que si se aprobaba el IVA, tendrían más recursos del presupuesto y los dos primeros la holgura presupuestaria para salir de su mandato con banderas desplegadas. Con Alemán, incluso, había negociado la candidatura de Tomás Ruiz, pues ya contaba con la promesa del PAN para también apoyarlo en una coalición en perjuicio del senador Gerardo Buganza.
Aquí fue cuando inició la discusión al interior del PRI. Al presidente del partido, Roberto Madrazo le vendió la idea, de "qué caso tiene que se desgaste el gobierno, por el desgaste mismo, si nos va entregar una nación quebrada".
Sin embargo, los tratos personales de Gordillo con el gobierno de Vicente Fox y sus posturas autoritarias como obligarlos a votar asuntos sin haberlos consultado —uno de ellos el presupuesto de la Cámara de Diputados— o introducir entre los probables consejeros del IFE a uno de sus cercanos, Alfonso Zárate, comenzaron a fracturar a la fracción parlamentaria que había llegado dividida desde su propio inicio de gestión.
Ya en noviembre esta discusión en el PRI y, principalmente en el Congreso, provocó un rompimiento entre dos grupos de diputados: los simpatizantes de Elba Esther Gordillo y los que en un principio simpatizaron con Manlio Fabio Beltrones pero finalmente se acercaron a Emilio Chuayffet, quien había quedado relegado en el reparto de Comisiones. En esos días se realizaron infinidad de reuniones de gobernadores con Gordillo, de diputados con sus gobernadores y en el mismo tenor se dio la discusión en el CEN del partido.
Para evitar las confrontaciones futuras, Roberto Madrazo decidió llamar a los gobernadores, a los líderes de las fracciones en el Congreso, a legisladores y a otros cuadros importantes del partido para tomar una decisión en consenso.
El 18 de diciembre en la sala de juntas de la presidencia se realizó una importante reunión donde discutieron la conveniencia o no de aprobar la homologación del IVA y los nuevos impuestos propuestos por la administración de Vicente Fox, que darían 90 mil millones de pesos adicionales al gobierno o buscar las modificaciones para entregar 30 mil millones de pesos.
Se escucharon las dos posiciones. Por el grupo de Elba Esther Gordillo argumentaron en pro de la propuesta de subir y generar nuevos impuestos, Francisco Suárez Dávila, Francisco Rojas y Tomás Ruiz. Por el bando del nuevo coordinador lo hicieron Ángel Buendía, Carlos Flores Rico, Ernesto Alarcón y Francisco Monárrez.
Para estos priístas el tema de nuevos impuestos no era un conflicto técnico ni de viabilidad. El problema, subrayaron, es político y perjudicaría la imagen del PRI en caso de aprobarlos.
Pero cuando parecía que la posición elbista se imponía debido a la argumentación extensa y documentada de Francisco Suárez Dávila, pidió la palabra Beatriz Paredes. Expuso cuál debería ser la posición del PRI respecto a ese tema y comentó a grandes rasgos lo siguiente, según el documento de análisis:
- “Como coordinadora de la fracción parlamentaria del PRI en la LVII Legislatura y presidenta de la Cámara de Diputados, viví ese mismo problema, pero nosotros decidimos, como Congreso, no pagar el costo de la incapacidad del actual gobierno, quien ha demostrado una gran insolvencia para administrar y señalar un rumbo”.
- “En aquel entonces nos toco vivir una terrible campaña en contra del Congreso, auspiciada desde el gobierno; una irresponsabilidad política que enrareció el ambiente”.
- “Esto nos permitió percatarnos de que el gobierno no cumple sus compromisos”.
En su exposición, Paredes Rangel destacó que si no se aprobaba en aquella oportunidad la homologación del IVA, “no iba a pasa nada (como finalmente sucedió)”, y entonces “tendremos la oportunidad histórica de que en la Convención Nacional Hacendaria impulsemos, con tiempo y con la participación de todos los sectores de la sociedad, realmente una profunda Reforma Hacendaría”.
Había otro ingrediente adicional: las 14 elecciones estatales de este año, 10 de las cuales son de gobernador y donde el PRI tiene francas posibilidades de alzarse con la victoria en ocho.
En su discurso añadió que aplicar modificaciones al presupuesto en lugar de una miscelánea fiscal a modo del Gobierno significaría ”una manera de obligar al Ejecutivo para que realmente promueva la Convención Nacional Hacendaria, misma que ha venido posponiendo; (por el contrario) si aprobamos en este periodo el aumento de impuestos que solicita, que no es una Reforma sino una Ley de Ingresos, entonces el presidente no irá a la Convención”.
La hoy presidenta de la Fundación Colosio del PRI, expresó aquella noche que el tema del IVA “antes, como hoy, lastimará a los que menos tienen”, razón por la cual “el PRI no tiene por qué pagar el costo político de las incapacidades del Gobierno del Cambio”.
Recordó que el acuerdo de la última Asamblea Nacional del PRI fue de no impulsar más incrementos tributarios, lo que no constituyó un simple eslogan de campaña, sino que es el sentir de la mayoría de los mexicanos. Por lo que se propuso: “¿Estamos de acuerdo con la homologación del IVA? Entonces convoquemos a otra asamblea y cambiemos este mandato”.
Ya para finalizar, Paredes dejó esta puya: “Analicemos bien la propuesta del gobierno, ¿en realidad le dará más recursos a los estados?”, que era la promesa vendida por Gordillo a los gobernadores, para asegurar que sus diputados votaran a favor de la Ley de Ingresos foxista.
Esta intervención de Paredes propició la adhesión de todos los gobernadores, incluidos Alemán, González Parás y el resto a apoyar la posición del PRI, y significó la caída final de Elba Esther Gordillo en la Cámara de Diputados.
febrero 02, 2004
Dejará la Sedesol colgados a adultos mayores
* Actualmente 211 mil adultos mayores en condiciones de pobreza alimentaria reciben apoyos mensuales de 700 pesos
* Los 900 millones de pesos etiquetados para este programa sólo resolverán los costos para medio año
Surgido como un plan emergente en el marco del Acuerdo Nacional para el Campo (ANC) del 28 de abril de 2003, el Programa de Adultos Mayores obtuvo un presupuesto de 500 millones de pesos para el último trimestre de 2003, cantidad similar a la solicitada por la Federación para todo 2004; sin embargo, al realizar ajustes al presupuesto, los diputados incrementaron el nivel de gasto a 900 millones de pesos.
Con todo, si se siguen las reglas del año pasado los recursos apenas alcanzarán a cubrir los primeros seis meses o habrán de reducir el padrón —actualmente de 211 mil personas mayores de 60 años—, la cantidad entregada o la temporalidad del programa, porque de acuerdo con la norma expedida el 25 de septiembre pasado el apoyo económico es de 700 pesos mensuales, sin fijar temporalidad.
Este reportero solicitó una entrevista con el subsecretario de Desarrollo Social y Humano de la Sedesol, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, para que explicara la forma como van a solventar esta situación, pero no hubo respuesta.
Para lograr tal meta, en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2004, en el Ramo 20 se destacó que la Sedesol “impulsará en este ejercicio fiscal, en el marco del Acuerdo Nacional para el Campo, el Programa de Atención de Adultos Mayores, el cual se orienta a brindar atención a la población adulta mayor de 60 años, que se encuentra en situación de pobreza alimentaria y que viva en localidades rurales de hasta 2 mil 500 habitantes en zonas de alta y muy alta marginación; la población objetivo recibirá apoyos económicos en lo individual, para lo cual se canalizarán 500 millones de pesos”.
El año anterior más de 211 mil adultos mayores percibieron 2 mil 100 pesos en tres meses —el 21 de febrero terminarán de entregarse por Telcom los giros correspondientes a diciembre de 2003—, pero aún con el presupuesto asignado y previendo una tasa de mortalidad de 5 por ciento, el programa no podrá operarse en las mismas condiciones porque sus recursos apenas alcanzarán para el pago de dos trimestres. Para cumplir en los términos que resultarían lógicos, la Federación necesita aplicar 2 mil millones de pesos y sólo le fueron otorgados 900 millones.
Quizá esta situación se deba a que dentro del Acuerdo Nacional para el Campo no se fijaron las condiciones de apoyo para los años siguientes. El punto 30 del ANC sólo dice lo siguiente: “Con objeto de apoyar a los adultos mayores en condiciones de mayor vulnerabilidad, se destinarán 500 millones de pesos, bajo las reglas de operación específicas que al efecto se definan al interior de la Comisión de Seguimiento del Acuerdo Nacional para el Campo”.
Para el dirigente campesino tampoco se debe pasar por alto la responsabilidad de los gobernadores de los estados, quienes en su mayoría se pusieron de su lado durante el movimiento del primer semestre de 2003 “y hasta sacaron su pañuelito para llorar con nosotros, pero como Arturo Montiel, sólo aportan el 1 por ciento de su presupuesto para el campo”.
El también secretario general del Consejo Nacional de Agrupaciones Políticas y Organizaciones Sociales (CONAPOS), destacó que con aportaciones de 3 por ciento por cada entidad, además de los apoyos de la Federación mediante sus diversos programas, las condiciones de los habitantes de la zona rural y de los “viejitos en especial” podrían mejorar y hacer un campo más productivo.
En este momento que ya fue asignado el presupuesto para el programa, de acuerdo con Salomón Iris, “debemos sentarnos a determinar el universo a beneficiar para que puedan recibir el apoyo durante todo el año o sólo durante seis meses, o en su caso discutir con la Sedesol si se aumenta el gasto para ese rubro”.
Sobre esta última opción, dijo que ahora la Sedesol tiene un foro muy amplio de maniobra para tratar de enderezar el problema de los apoyos a la población de adultos mayores, en la Convención Nacional Hacendaria que finalizará el 31 de julio. “Debemos hablar de Federalismo, sí, pero con mayor distribución del ingreso nacional y con mayor compromiso de los gobiernos con sus estados porque hay muchos candiles de la calle”.
De acuerdo con información del CAP, si revisamos los datos del PROCEDE y del PROCAMPO, nos daremos cuenta que más de 60 por ciento de los propietarios privados y sociales de la tierra son mayores de 55 años.
Ignacio Irys Salomon afirma que el miércoles se pondrán de acuerdo para la fecha cuando se realizará el cambio de coordinación del CAP, porque ya están obligados a definir la agenda de lucha y las propuestas sociales por impulsar este 2004, entre las que se cuenta a la vivienda rural y los adultos mayores como puntos esenciales.
NUMERALIA
Adultos mayores
Población mayor de 60 años 7 millones 500 mil
Población mayor en el medio rural 1 millón 948 mil 474
Población mayor en pobreza alimentaria 1 millón 193 mil 318
Presupuesto 4º trimestre 2003 500 millones de pesos
Presupuesto solicitado para 2004 500 millones de pesos
Presupuesto aprobado para 2004 900 millones de pesos
Adultos mayores para 2020 22 millones
Adultos mayores para 2050 37 millones
Pobreza alimentaria 1 de cada tres hogares con adultos mayores
octubre 22, 2002
Desvíos por más de 390 mdp en tiendas y farmacias del ISSSTE
La Auditoría Superior de la Federación y la Secodam encontraron desvíos por más de 390 millones de pesos en el Instituto de Servicios y Seguridad Social para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), cantidad que podría incrementarse considerablemente una vez analizadas el ciento por ciento las auditorías al Sistema Integral de Tiendas y Farmacias en los años de 1998, 1999 y 2000, durante las gestiones de José Antonio González Fernández y Socorro Díaz Palacios.
Una vez confirmada la conducta reiterada o modus operandi de 18 funcionarios y un particular, el delito fue tipificado como “delincuencia organizada” en agravio de la entidad paraestatal, y fueron liberadas al menos cinco órdenes de aprehensión, entre ellas al entonces director General del Sistema de Tiendas y Farmacias, José Navarrete Ancona, quien ya fue inhabilitado para ejercer en el servicio público por 18 años y le fijaron una sanción administrativa por 660 millones de pesos.
Los delitos en que habrían incurrido estos funcionarios son fraude, ejercicio indebido del servicio público, peculado, falsificación de documentos, uso de documento falso y uso indebido de atribuciones y facultades. Entre la adulteración de documentos fue alterada la firma del Cardenal Vitalicio del Arzobispado de México, Ernesto Corripio Ahumada.
Promopark
La comisión de Abasto del SITyF realizó anticipos en cheques y cartas de crédito por 220 millones de pesos, de los que el proveedor realizó entregas irregulares con mercancía entregada a destiempo, a costos 150 por ciento por encima de su precio real, e incluso a petición de Promopark la subdirección de Finanzas del ISSSTE estableció una carta de crédito a nombre de la empresa Promerin Inc., con sede en Taiwan por 8 millones 511 mil dólares que al tipo de cambio de esa fecha daba alrededor de 90 millones de pesos. Por este caso la ASF presentó la denuncia de hechos integrada en la averiguación previa 2094/DDF/2001.
Al realizar las investigaciones, los auditores encontraron que Fergomo es una empresa fantasma que no realizó declaraciones fiscales durante 1999 y 2000, mientras que las fianzas de Afianzadora Sofimex fueron dadas por buenas por los funcionarios del ISSSTE, cuando en realidad pertenecían a la Promotora Iberoamericana y a Automotriz Mexicana. Esta investigación se realizó bajo la averiguación previa 1990/DDF/2001.
Vales sin cobrar
La ASF también documentó daño patrimonial al SITyF por diferencias en los reembolsos de los vales recibidos en las unidades de venta por 20 millones 114 mil pesos. Las empresas de las que no fueron recuperados los adeudos a la fecha de la investigación eran Vales ACCOR, Servicios Empresariales, Efectivale, Servi-Bonos, Impulsora de Mercados de México, Prestaciones Mexicanas y Dinámica de Prestaciones.
Mareden
La subdirección de Abasto adquirió de la empresa Mareden mercancías en mayor volumen a la capacidad de desplazamiento en unidades de venta del sistema, se realizaron devoluciones con retraso y la subdirección de finanzas no gestionó el cobro de la mercancía retirada por el proveedor, con daño patrimonial por más de 2 millones de pesos.
De igual forma, con base en la auditoría 422 de la Dirección General de Auditoría de Obra Pública e Inversiones, correspondiente a la cuenta pública de 1998, en diciembre de 2000 se inició la averiguación previa 4776/DDF/2000 por el delito de fraude, por la cantidad de 4 millones 181 mil pesos.
También se investigó a la comercializadora Elsy, una vez que fueron detectados la compra de equipo y artículos electrónicos reciclados, sin garantía, sin servicio y con precios arriba de su costo, como también al proveedor de zapatos Delta por un contrato de 5 millones de pesos, de los cuales sólo hubo evidencia de que entró mercancía por un millón de pesos.
julio 17, 2002
La oposición preparará dictamen sobre reforma eléctrica, sin propuesta foxista
http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=20595
Porque "tenemos los votos para sacar las leyes necesarias" y para demostrar que no es la oposición quien "entorpece las reformas estructurales (…) sino el presidente Vicente Fox, su gobierno y el PAN", la oposición compuesta por los senadores del PRI, PRD y PVEM convocarán mañana jueves o a más tardar el próximo martes los trabajos para el análisis, estudio y dictamen de las iniciativas de reestructuración del sector eléctrico nacional.
El senador del PRI, Manuel Bartlett, afirma en entrevista exclusiva con Crónica que de buena fe esperaron a que el PAN terminara de "estorbar la convocatoria, deteniendo los trabajos con pretextos de discusiones en el gobierno y luego, finalmente, con comunicaciones de la Secretaría de Gobernación al Senado de que Fox iba a mandar una iniciativa finalmente (esta semana), pero nunca ha mandado nada".
En cambio, aprovechando que el PRI, el PRD y el PVEM tienen posiciones coincidentes, procurarán sacar adelante los puntos más importantes que son la preservación del servicio público de electricidad integrado verticalmente y operado en forma exclusiva por el Estado, la autonomía de gestión (orgánica y presupuestal) de la Comisión Federal de Electricidad y la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, autonomía orgánica de la Comisión Reguladora de Energía, reglamentación de los subsidios, fijación de tarifas por parte de la CRE y acotamiento del autoabasto.
Existen otros temas relacionados en que no son necesariamente afines, pero "y coincidimos en la necesidad de fortalecer al sector". Estas son por parte del PRI el acotamiento de la producción independiente y el comercio exterior por parte de particulares y la creación de los siguientes órganos: Consejo Superior de Planeación Estratégica, Comité de Evaluación Estratégica y Comités Sociales de Vigilancia y Participación; y por el PRD, la creación de la Comisión Nacional de Energía y la autorización a estados y municipios a financiar obras eléctricas. El Partido Verde añadiría sus propuestas ecológicas.
Violan la Constitución. El senador Manuel Bartlett explica que deliberadamente desde el gobierno de Carlos Salinas, pasando por el de Ernesto Zedillo y ahora en el de Fox, se ha hecho una propaganda para privatizar una empresa pública eficiente, que pertenece a la sociedad mexicana, y reconocida porque sus indicadores muestran una eficiencia clara. La conclusión de privatizarla, por el contrario, le parece absurda porque está basada en hipótesis falsas que no responden a la presión y el interés de los diferentes sectores transnacionales de quedarse con los servicios a nivel mundial.
Añade que la empresa debe revisarse y fortalecerse para que cumpla con la función histórica que le atribuye la Constitución y para ello necesita liberarse de la Secretaría de Hacienda que la descapitaliza ante su incompetencia para cobrar impuestos; la utiliza para fines macroeconómicos de inflación; y por otro lado, al no permitirle invertir en su modernización y fortalecimiento, "actúan conforme a los dictados de fuera, del Fondo Monetario Internacional, 'hay que abrir la electricidad'", de tal forma que "el Presidente de la República, el secretario de Energía y el director general de la CFE son violadores todos los días de la Constitución que establece que la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica para el servicio público es exclusivo del Estado".
La oposición se adelanta.
Bartlett asegura que la postura del PRI, que es histórica, el PAN y el gobierno la quieren presentar como caprichos personales o posturas envejecidas, pero esto viene "desde la declaración de principios", que fue ratificada en la Asamblea Nacional ya sin Presidente de la República, y en el último Consejo Político, por aclamación.
-¿Hay posturas coincidentes con el PRD para llevar adelante las reformas?
-El PRD tiene su propia trayectoria histórica pero coincide totalmente en la defensa de la empresa pública en materia de energía. El Verde Ecologista había tenido una posición distinta al principio, pero se sumó y nosotros nos sumamos a la postura ecologista del Verde.
-¿Cuándo comenzarían a trabajar en esta vía?
-Presentamos el paquete de iniciativas porque no dijimos no a la reforma a la Constitución nada más, dijimos sí al fortalecimiento de la CFE, mejor servicio al país; garantizarlo y protegerlo. El PRD presentó la suya también. Hemos estado discutiendo la organización del trabajo para dictaminar y pese a que el PAN estuvo de acuerdo en el punto de acuerdo en el que se define el trabajo, el calendario, las acciones para estar listos el 1 de septiembre, ha venido estorbando la convocatoria y deteniéndolos con pretextos.
-¿Harían esa legislación sin el PAN y el Gobierno Federal?
-Nosotros no queremos imponer, queremos escuchar, que sea un debate público, abierto. Pero claro que vamos a hacer la reforma. Estábamos esperando con una actitud de buena fe con objeto de que todos vayamos sin ningún problema. El PAN, el gobierno foxista deben sentarse ante las comisiones y explicar por qué quieren entregar la energía eléctrica a los intereses extranjeros, que expliquen por qué quieren tal decisión o qué opinan los privados, las asociaciones de industriales, qué opinan los sindicatos, qué opinan los consumidores.
EL senador Bartlett finaliza: "Convocaremos y tenemos los votos para sacar las leyes necesarias, como los tuvimos para descartar las reformas constitucionales que propusieron el PAN y Zedillo.
-¿Quienes votaron?
-Votamos el PVEM, el PRD, el PRI, que somos mayoría, desechamos la reforma constitucional. Es lo mismo, vamos a discutir todos para hacer una legislación no privatizadora, no una ley tramposa que convierta por allá abajo lo que está prohibido en la Constitución, y tenemos los votos para sacar esa legislación".
Pugnará la fracción perredista por el consenso
El senador por el PRD, Antonio Soto Sánchez afirma que hacen lo posible porque el PAN y el Gobierno Federal se sienten a la mesa a sacar una reforma consensuada y no suceda como la Reforma Fiscal, donde se creó una especie de Frankestein, pero hasta el momento no ha habido respuesta.
Sin embargo, esperan que cuando el Ejecutivo vea que la oposición está decidida a dictaminar porque tienen la mayoría en el Senado, les envíe sus propuestas porque "no se trata de sacar de manera unilateral una reforma, sino que el Ejecutivo participe, porque finalmente ellos son los que van a aplicar la Ley y son los que se van a sujetar a la ley que aprobemos.
Nosotros hemos dicho ahí hay asiento para ustedes".
Los senadores de la oposición han viajado incluso al interior de la República a platicar con los congresos locales, dando tiempo incluso para que el Ejecutivo accediera a buscar una acuerdo basado en propuestas más flexibles, pero no ha sucedido aún, dijo Soto Sánchez en el programa de radio por Internet Voces ciudadanas.
EL 2 de julio ya había adelantado Soto Sánchez que los grupos parlamentarios se pondrían de acuerdo para darse plazos perentorios y si en tal fecha no había respuesta del Ejecutivo "entonces nosotros vamos a dictaminar y vamos a aprobar estas nuevas leyes o estas reformas, y se tiene que sujetar el Ejecutivo a aplicarlas". (Renato Consuegra)